¿Cómo ayudar a un familiar?

Al principio no resulta fácil detectar este problema, ya que la pérdida de control de la persona no suele resultar visible desde el exterior y, al igual que en otros trastornos adictivos, suele negarse esta enfermedad por la persona afectada.

 Cuando un miembro de la familia tiene una adicción las consecuencias llegan a afectar a toda la familia. Algunos comportamientos o actitudes que nos pueden ayudar a detectar una posible adicción pueden ser que:

  • Se muestre a la defensiva cuando hablamos con él o ella sobre la posible adicción o muy reservado/a.
  • Tiene gastos importantes de dinero, faltándole el suficiente para el pago de sus gastos habituales (alimentación, luz, vivienda…etc.), oculte los temas relacionados con el dinero o pida dinero a familiares, amigos o a entidades de crédito sin justificación aparente.
  • Pérdida o alejamiento de su grupo de amigos, abandonos de aficiones o entretenimientos saludables, posible deterioro de la relación de pareja o con padres e hijos.
  • Irritabilidad, problemas de sueño, ansiedad, nerviosismo…etc.
  • Es frecuente que se produzca un aumento del consumo de alcohol o tabaco.

El que la persona con problemas de juego cuente con apoyo familiar puede llegarle a facilitar el inicio y mantenimiento en el tratamiento, pero la decisión de dejar el juego la tiene que tomar el propio jugador/a.

 En caso de que el jugador/a no quiera iniciar tratamiento los familiares pueden acudir para solicitar información, de esta manera se les puede ayudar y enseñar a manejar el problema del juego.